LIBROS





Matías cree tener línea directa con Dios, pero cuando es testigo de la infidelidad de su madre, la conmoción le deja ciego. Le prescriben descanso, sin embargo, al día siguiente recupera milagrosamente la vista y decide ocultarlo para vengarse de sus padres. Se cree un soldado de Dios y, desde su falsa ceguera, descubre los hábitos sórdidos y los secretos de sus dos hermanos, sus padres y otras personas cercanas. Pero cuando descubre un misterioso club en el que los miembros se trazan rayas sangrientas en el cuerpo, debe encontrar el equilibrio entre su fe y sus dudas.

A medida que los acontecimientos del pasado y del presente revelan siniestros secretos familiares, Matías debe luchar para sobrevivir a los peligros que acechan en su propio hogar..








Biel Montañana, un periodista, ahora dueño de una librería, y su empleado, Juan Eduardo Acosta, ambos amantes del misterio, se interesan por el asesinato de un famoso empresario al que han ejecutado con un estilete de oro. Gracias a su curiosidad, descubren que otro empresario español fue ajusticiado meses atrás con el mismo procedimiento en Boston.

Biel denuncia el hallazgo ante una conocida del pasado, la inspectora Carla Sandemetrio, con la que mantuvo un noviazgo en la universidad. Los libreros y Carla pronto averiguan que las víctimas están relacionadas entre sí, y se lanzan a un arriesgado periplo, traspasando la cortina que oculta el mundo artificial en el que viven, el salvaje reverso de la civilización.





Charly desea cambiar, ser una persona normal, y para ello cree necesario retomar su vida desde el punto en el que comenzó a torcerse, cuando se separó de Mígue, su mejor amigo de la niñez. Debe ser cauto para que Mígue continúe ignorando sus sucias costumbres, para que no descubra que en la adolescencia les traicionó a él y a su familia. Pero conoce a su novia, Erika, y surge entre ellos una relación especial. A partir de este momento, Charly tendrá que lidiar con la posibilidad de una nueva traición hacia su amigo.

Pero el día a día de Charly tiene otras aristas: el trato al que ha llegado con sus colegas para participar en el trapicheo que un narcotraficante está preparando; la escabrosa relación que mantiene con su madre y su padrastro; el trío de fantasmas que le acompaña a todas partes; y, sobre todo, la obsesión por vengarse de todos ellos.